Felipe Ojeda estudió ingeniería industrial en Barcelona y tenía trabajo estable. Luego se fue a Suiza, vio que en su empresa les ponían fruta fresca, pensó que eso podía funcionar en España — y lo dejó todo para probarlo. Su padre creía que la fruta se la traía la gente de casa.
Eso fue hace ocho años. Refruiting factura hoy casi 12 millones de euros, distribuye a cerca de 4.000 oficinas cada semana en España, Portugal y Francia, y tiene 27 personas con discapacidad en plantilla como parte central de su modelo de negocio. En JOBarcelona'25, Felipe contó cómo llegaron hasta aquí — incluyendo los momentos en que casi no llegan.
La idea: un servicio que en España todavía no existía
La observación fue sencilla: en los países nórdicos y en Suiza, muchas empresas ofrecían fruta fresca a sus empleados como beneficio. En España no era habitual, pero había producción propia, había demanda creciente de empresas con cultura más internacional y había un hueco claro. Refruiting empezó distribuyendo fruta a oficinas de Barcelona. Hoy distribuye también café en grano, agua filtrada de osmosis inversa y snacks saludables — todo el ecosistema de bienestar en oficina.
El COVID casi los destruye
Antes del golpe, la empresa crecía bien. Tenían 10 furgonetas, 15 repartidores y 20 personas de montaje. Cuando las oficinas cerraron, la facturación bajó un 95%. Tuvieron que hacer un ERE y despedir a más de 25 personas — acompañando el proceso con empresas de recruitment para que encontraran nuevos trabajos, algo que Felipe sigue destacando como parte de quiénes son.
Pero la crisis fue también el momento en que decidieron qué quería ser Refruiting de verdad. "Después del COVID, nos preguntamos: ¿cómo queremos ser de mayores?"
La respuesta: inclusión real, no marketing
La decisión de apostar por personas con discapacidad no nació de una estrategia de comunicación. Llegó de un empleado que llevaba años con ellos, que les había enseñado que esa apuesta generaba lealtad, compromiso y una cultura distinta. El modelo que construyeron desde entonces es claro: no buscan ser una ONG ni un centro especial de empleo. Buscan inclusión real — que no importe si tienes discapacidad, género o nacionalidad — en todos los departamentos, no solo en operaciones.
Hoy la mayoría de las 27 personas con discapacidad están en almacén y logística, donde los procesos son más estables. El objetivo declarado es llegar a 100 personas en tres años. Y seguir escalando hacia Italia y otros países.
Lo que no te dicen del emprendimiento con impacto social
La parte social tiene un coste real al inicio: procesos más lentos, más personas de las estrictamente necesarias, márgenes más ajustados. Y ese coste es difícil de defender ante un inversor externo que busca maximizar retorno.
La solución de Refruiting ha sido crecer sin ceder equity. Los tres socios fundadores conservan más del 90% de la compañía, han financiado el crecimiento a través de bancos — con los que trabajan de forma cercana y transparente — y han evitado la trampa de las rondas de financiación que ceden control a corto plazo. "La cultura social que tenemos la tenemos porque somos libres para tenerla".
Dos lecciones para quien quiera emprender
La primera: el pacto de socios. Felipe lo firmó desde el principio, aunque creyeran que nunca lo necesitarían. Lo necesitaron. Las vidas de los socios cambian, las visiones divergen, uno se va a vivir a Madrid, otro sale de la empresa. Sin un marco acordado, eso mata compañías.
La segunda: cuidar a los bancos como aliados estratégicos. No son los malos de la película. Son el mecanismo que te permite crecer sin perder la dirección de tu propio proyecto.
Si quieres ver la charla completa de Felipe Ojeda en JOBarcelona'25, aquí tienes la grabación.
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