Alegria Alonso lleva 15 años en consultoría de RRHH y ha trabajado con el Banco Central Europeo, con ManpowerGroup a escala internacional y con equipos que van desde prisiones hasta startups tecnológicas. En JOBarcelona'25 dio una charla en inglés sobre las claves reales de empleabilidad — no las que aparecen en todos los artículos, sino las que marcan la diferencia cuando el mercado es competitivo y todos tienen el mismo máster.
El punto de partida: conocer tus superpoderes
Harvard dice que menos del 15% de las personas se conocen realmente. Y sin embargo mandamos CVs todos iguales, con plantillas de Canva y textos generados por IA, sin que nadie sepa qué nos hace únicos.
El primer ejercicio de la charla fue escribir tres superpoderes propios — esas habilidades, actitudes o valores que te hacen diferente y valioso. Cuando alguien del público compartió que su primer superpoder era el entusiasmo, Alegria le preguntó directamente: "¿Lo tienes en tu CV?" No lo tenía. Eso resume el problema.
La combinación que debería guiar CV, LinkedIn y elevator pitch es siempre la misma: conocimiento, habilidades prácticas y actitud. Los tres juntos. Porque en España hay más de 60 universidades y un máster ya no es el diferencial — lo que distingue es cómo piensas y cómo actúas.
Quita el "Open to Work" — y haz esto en su lugar
La bandera verde de "Open to Work" en LinkedIn tiene un problema: quien la ve sabe que estás buscando, y eso debilita tu posición negociadora antes de que empiece cualquier conversación. La alternativa que propuso Alegria: publicar un post hablando de tus superpoderes. Decirle al mercado quién eres y qué buscas, desde una posición activa, no pasiva. "Estoy abierto a un nuevo proyecto" suena diferente a "necesito trabajo".
El elevator pitch: ese minuto que lo cambia todo
Todo el mundo debería tener un elevator pitch de un minuto. No para recitarlo en entrevistas, sino para usarlo en mensajes de LinkedIn, en ferias de empleo, en conexiones de red. Debe incluir quién eres, qué valor aportas y una llamada a la acción — un café virtual, una conversación, lo que sea. Sin cierre no hay siguiente paso.
El CV: tienes que tener varios
Alegria fue directa en esto: deberías tener al menos tres versiones. Una creativa con color y diseño — para startups y empresas creativas. Una clásica en blanco y negro sin foto — para grandes consultoras o instituciones europeas. Y una intermedia para el resto. Lo que no cambia es la lógica: educación arriba visible, experiencia con al menos tres bullets por rol describiendo funciones reales, palabras clave adaptadas a cada oferta. Los ATS filtran por keywords antes de que nadie te lea.
Pide feedback — y haz seguimiento
Dos hábitos que Alegria insistió en normalizar: pedir feedback después de una entrevista ("¿qué crees que me falta para este rol?") y hacer seguimiento a las dos semanas si no hay respuesta. Ninguna de las dos cosas es ser pesado. Ambas demuestran interés real y permiten aprender del proceso aunque no salga bien.
El networking real ocurre el día después
Ir a una feria de empleo como JOBarcelona está bien. Pero lo que determina si sirvió de algo es lo que haces las 48 horas siguientes: enviar mensajes personalizados a cada persona que conociste, con contexto y con una propuesta concreta. No solo añadir en LinkedIn. Escribir. Alegria también recomendó buscar un mentor — alguien en tu sector al que puedas pedirle consejo — porque quienes llevan años en el mercado están más dispuestos a ayudar de lo que imaginas.
Si quieres ver la charla completa de Alegria Alonso en JOBarcelona'25, aquí tienes la grabación.
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