Prepararte para una entrevista es más fácil cuando sabes exactamente qué está mirando la persona al otro lado de la mesa. Daniel Morilla y Rut Sabaté, del equipo de selección de Nestlé España, hicieron algo poco habitual en JOBMadrid'24: abrieron el proceso por dentro, con ejemplos reales, preguntas del público y hasta una simulación de cómo no hacer una entrevista.
Lo que te llevas de esta charla
El proceso de selección en Nestlé, paso a paso. La compañía tiene oficinas centrales en Barcelona con 2.000 personas y uno de los nueve IT hubs globales de Nestlé. El proceso estándar pasa por una primera llamada o videollamada, una fase de pruebas o business case, y una entrevista final con el manager. Según el rol puede variar, pero esas tres fases son el esqueleto habitual.
Cómo preparar la entrevista antes de entrar. Investiga la empresa de verdad, no para quedar bien sino para saber si te interesa. Lee la job description dos veces: una cuando aplicas y otra la noche antes. Prepara las preguntas que probablemente te van a hacer (puntos fuertes, áreas de mejora, dónde te ves en 5 años) y también las que tú quieres hacer. Una pregunta que siempre queda bien: qué se espera de mí durante el primer año. Pedir referencias internas a través del networking, como puede ser en una feria de empleo, también suma.
Qué evalúan realmente. Más allá de hard skills y soft skills, Daniel lo resume en una palabra: motivación. No la motivación declarada ("me encanta el sector") sino la que se nota en cómo hablas, cómo escuchas, cómo miras. Un manager llegó a decirle que descartó a perfiles que técnicamente encajaban porque no los veía emocionados de entrar en la empresa. Las competencias se pueden entrenar; el interés genuino, no.
Salario, negociación y preguntas incómodas. Si te preguntan por expectativas salariales y no te sientes seguro, no tienes obligación de responder. Puedes lanzar la pregunta de vuelta ("¿qué rango estáis barajando?") o usar páginas como Glassdoor o Numbeo para calibrar el mercado antes. Si ya eres el candidato seleccionado y tienes otra oferta encima de la mesa, puedes intentar negociar: uno o dos intentos son aceptables. Y sobre si estar desempleado perjudica: no, y no hace falta esconderlo. Lo importante es saber explicarlo.
El follow up que no molesta. Si pasan 7 días sin noticias, tienes todo el derecho a escribir preguntando cómo va tu candidatura. Hacerlo una vez no es ser pesado, es mostrar interés. Puedes aprovechar ese mensaje para añadir algo que se te olvidó mencionar, compartir un portfolio o pedir feedback. Lo que sí juega en contra es insistir varias veces o aplicar a cinco posiciones distintas en la misma empresa sin coherencia entre ellas.
Si quieres ver la charla completa de Nestlé en JOBMadrid'24, aquí la tienes:
--
👉 ¿Buscas trabajo y quieres prepararte bien? Explora ofertas y recursos en Jobinplanet.