Arnau Casanova es Talent Manager en Mesoestetic Pharma Group y ha estado en los dos lados de la mesa. En JOBarcelona'25 compartió los 10 consejos que más le gustaría que supieran los candidatos antes de llegar a una entrevista — no desde la teoría, sino desde lo que ve repetirse semana tras semana en su trabajo.
Primero: no te pongas el freno tú mismo
Una oferta con 800 candidatos inscritos parece intimidante. Pero de esos 800, se hace una preselección de 50, se entrevista a 8, pasan a segunda ronda 3 y se contrata a 1. La pregunta que Arnau lanzó fue simple: ¿quieres estar en ese bombo o no? No presentarte por miedo ya es una decisión. Si te presentas y no pasas, al menos no habrá sido por tu propia renuncia anticipada.
Infórmate — pero no durante horas
El entrevistador nota cuando un candidato no sabe nada de la empresa. Y nota igual cuando ha hecho los deberes. No hace falta una investigación exhaustiva: basta con conocer la historia, los valores y un par de noticias recientes de LinkedIn para poder conectar esos puntos con naturalidad en la conversación. Eso ya marca la diferencia.
Sí o no no es una respuesta
Cuando el entrevistador pregunta algo, quiere ejemplos, no afirmaciones. "¿Eres organizado?" — "Sí" no aporta nada. Lo que aporta es contar cuándo lo demostraste: en un trabajo, en un proyecto de universidad, en una experiencia vivida. Para perfiles sin experiencia laboral, la experiencia vivida vale igual — lo importante es la concreción.
Tu LinkedIn, siempre actualizado
Se mira antes de la entrevista, a veces incluso antes de decidir si pasan al siguiente filtro. No es solo un currículum online — es la primera impresión digital. Mantenerlo activo, completo y atractivo es parte del proceso de selección aunque nadie te lo diga.
Sobre los nervios: dilo
Decir "estoy nervioso pero tengo muchas ganas de estar aquí" funciona mejor que disimularlo. El entrevistador empatiza, el ambiente mejora y la entrevista empieza con otra energía. Lo que no funciona es dejarlo salir sin nombrarlo, porque entonces solo se ve el nerviosismo sin el contexto.
El entrevistador también quiere que salga bien
Este punto cambia la perspectiva completamente. Cuando hay 30 procesos de selección abiertos en paralelo, el entrevistador no busca descartarte — busca encontrar a la persona. Si vuelves a empezar desde cero en un proceso, es tiempo perdido para todos. Tú y el entrevistador buscan lo mismo: que haya match.
El currículum: 5 segundos de atención
En los posgrados de selección se enseña a leer un currículum en diagonal en 5 segundos y decidir si pasa o no. Con IA, a veces menos. Lo que se mira primero es lo que está arriba — por eso la experiencia más reciente debe ir primero. Un resumen de tres líneas al inicio funciona cuando el currículum es corto. Los logros y habilidades en un lugar visible facilitan el match con la oferta.
Esta entrevista no es la única oportunidad de tu vida
Cuando mentalizas una oferta como "esto o nada", la presión te juega en contra. La gran mayoría de las entrevistas son una entre muchas posibilidades. Ese cambio de perspectiva no es resignación — es lo que te permite estar más relajado y, paradójicamente, rendir mejor.
Las preguntas clásicas — y cómo no caer en las trampas habituales
Cuatro preguntas que aparecen siempre, con las respuestas que realmente funcionan:
"Dime tres puntos fuertes y tres áreas de mejora." Para las debilidades, mejor citar cosas técnicas que se pueden aprender — un idioma, un software, análisis financiero — no competencias como el perfeccionismo, que en realidad puede levantar más dudas de las que resuelve.
"¿Qué puedes aportar a esta empresa?" Enlázalo con las habilidades que tienes más desarrolladas y ponlo en concreto. Arnau compartió que una vez respondió "nada" a esta pregunta intentando ser original. No funcionó.
"¿Por qué quieres trabajar aquí?" Las respuestas genéricas no convencen. Lo que sí funciona es mencionar algo específico de la empresa que genuinamente te llamó la atención.
"¿Dónde te ves en 5 años?" Ambición excesiva descarta. Respuesta demasiado vaga también. Una opción que suele funcionar: centrarse en el presente, decir que hace 5 años tampoco habrías predicho estar aquí, y que lo que quieres es crecer junto a la empresa.
La pregunta salarial: cómo responderla sin descartarte
Es superfiltro y se pregunta siempre. No contestar puede costar el proceso. Dar una cifra demasiado baja puede costarte dinero que habrías podido ganar. La recomendación de Arnau: investiga el mercado previamente — hay guías salariales y calculadoras online por sector, experiencia y tamaño de empresa — y da una horquilla anual bruta. Eso te protege en ambos extremos y demuestra que conoces el mercado.
Si quieres ver la sesión completa de Arnau Casanova en JOBarcelona'25, aquí tienes la grabación.
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